J. S. Bach  – Concierto para oboe, cuerdas y bajo continuo BWV 1053R

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Interpretes

Cuarteto Excelentia

Programa

1. Allegro

2. Siciliano

3. Allegro

“Al oír la música de Bach tengo la sensación de que la eterna armonía habla consigo misma como debe haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo”. Johann Wolfgang Goethe

 

Quizás baste leer esta cita de Goethe para definir al músico más grande de todos los tiempos. Su fecunda obra es considerada la cumbre de la música barroca; destaca en ella su profundidad intelectual, su perfección técnica y su belleza artística, además de la síntesis de los diversos estilos nacionales de su época y del pasado. Bach es considerado el último gran maestro del arte del contrapunto y fuente de inspiración e influencia para posteriores compositores y músicos, tales como como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Felix Mendelssohn, Robert Schumann y Frédéric Chopin, entre muchos otros.

 

En el período de su estancia en Cóthen (1717-1723) al servicio de la corte calvinista del príncipe LeopoJd, J. S. Bach se dedicó, preferentemente, a la música instrumental debido a que en las cortes calvinistas el servicio religioso era muy simple y no requería del maestro de capilla la composición de obras religiosas.

 

Sin duda la trayectoria vital de Bach está llena de felices azares que contribuyeron muy positivamente a que Bach llegara a ser el músico genial que fue. Entre ellos no es el más insignificante que las tres grandes etapas de su carrera —Weimar, Cóthen y Leipzig— encauzaran el grueso de su actividad en tres direcciones diferentes: el órgano, la música de cámara y la música religiosa. Y no fue menor fortuna que cuando Bach se sumerge en Weimar en la composición de música de cámara, a partir de 1717, contara ya con un bagaje importantísimo sin el cual es muy poco probable que hubiera podido componerla tal y como lo hizo.

 

Las tradiciones musicales de Francia, Italia y Alemania se conjuntaron en proporciones variables en la música camerística bachiana, y sin tener esto presente no puede ser comprendida ni poco ni mucho. Como sucede en casi toda la producción bachiana, en la parcela de la música de cámara encontramos un afán constante de investigación, de experimentación, de crear nuevos tipos de escritura, nuevos moldes formales, nuevos géneros —más que de romper los ya existentes.

 

Hoy escucharemos el Concierto para oboe, cuerdas y bajo continuo BWV 1053R un concierto raramente interpretado en nuestras salas de conciertos y que sin duda esperamos que puedan disfrutar de él.